TALLERES DE PAREJAS 2016

                                                                                                                              

      Quince talleres consecutivos a razón de un encuentro por semana, en los cuales se abordarán temas diferentes sostenidos a la luz de la Palabra de Dios en donde podemos destacar:

 

  • Limpiando el viejo baúl de los recuerdos

  • Una sola carne

  • Sembrando y cosechando siempre

  • Demoliendo la vieja edificación (primera parte)

  • Demoliendo la vieja edificación (segunda parte)

  • Como pelear con los seres amados

  • Rompiendo fronteras invisibles

  • Planeación financiera familiar

  • La gracia del perdón (retiro de un día)

  • Mirando con los ojos de Dios

  • Vivir de común acuerdo

  • La pureza sexual dentro del matrimonio

  • Nuestros hijos, regalo de Dios   

  • Sembradores del amor   

  • Hogar iglesia domestica        

 

 

     Por medio de este trabajo, queremos proponer los elementos que el Señor y nuestra Madre del Cielo, nos brindan a través de nuestra promesa matrimonial y que deben ser nuestra fortaleza en la relación de pareja y de familia. Todo ello permitirá a muchas parejas, superar las crisis que se presentan y lograr de esta manera que el matrimonio sea una aventura maravillosa digna de ser transmitida a nuestros hijos y a todo aquel que se quiera preparar para el final del camino.

     

     Con el transcurrir de los años, en muchas parejas el significado del amor conyugal ha cambiado en relación con la promesa hecha el día del matrimonio. Hoy por hoy prevalece la indiferencia, la violencia, el silencio, el desprecio y otras formas de rechazo que atentan contra el soporte familiar y conyugal.

 

     Solamente contando con Dios, la familia tiene las bases necesarias para vivir la unidad en el amor e impregnar la vida social de auténtica caridad.  La plegaria familiar tiene características propias:

 

  • Es una oración hecha en común, marido y mujer juntos.

  • Padres e hijos juntos.

       

La comunión en la plegaria es a la vez fruto y exigencia de esa comunión que deriva de los sacramentos del bautismo y matrimonio.

 

     A la familia, se le puede aplicar de modo particular las palabras con las cuales el Señor Jesús promete su presencia: “os digo en verdad que si dos de vosotros conviniereis sobre la tierra en pedir cualquier cosa os lo otorgara mi Padre que está en los cielos.

 

    Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” Mt 18, 19. La dignidad y responsabilidad de la familia cristiana en cuanto a iglesia doméstica, solamente pueden ser vividas con la ayuda incesante de Dios, que será concedida sin falta a cuantos la pidan con humildad y confianza en la oración.

 

     La Eucaristía es la fuente misma del matrimonio. En efecto el sacrificio Eucarístico representa la alianza del amor de Cristo con la iglesia sellada con la sangre de la cruz. La Eucaristía para la familia es manantial de caridad ya que el pan Eucarístico hace de los diversos miembros de la familia un único cuerpo, revelación y participación de la más  amplia unidad de la Iglesia

 

 

“ Mira que estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y me abre la puerta,

entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo.” Ap 3, 20.